PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DEL SEGURO DE VIDA

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DEL SEGURO DE VIDA

 

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            La Ley de Contrato de Seguro define el seguro de vida en su artículo 83, redacción dada por la Ley 44/2002, de 22 de noviembre;

Por el seguro de vida el asegurador se obliga, mediante el cobro de la prima estipulada y dentro de los límites establecidos en la Ley y en el contrato, a satisfacer al beneficiario un capital, una renta u otras prestaciones convenidas, en el caso de muerte o bien de supervivencia del asegurado, o de ambos eventos conjuntamente.

El seguro sobre la vida puede estipularse sobre la vida propia o la de un tercero, tanto para caso de muerte como para caso de supervivencia o ambos conjuntamente, así como sobre una o varias cabezas.

Son seguros sobre la vida aquellos en que, cumpliendo lo establecido en los párrafos anteriores, la prestación convenida en la póliza ha sido determinada por el asegurador mediante la utilización de criterios y bases de técnica actuarial.

En los seguros para caso de muerte, si son distintas las personas del tomador del seguro y del asegurado, será preciso el consentimiento de éste, dado por escrito, salvo que pueda presumirse de otra forma su interés por la existencia del seguro.

A los efectos de lo indicado en el artículo 4, en los seguros sobre la vida se entiende que existe riesgo si en el momento de la contratación no se ha producido el

evento objeto de la cobertura otorgada en la póliza.

Si el asegurado es menor de edad, será necesaria, además, la autorización por escrito de sus representantes legales.

No se podrá contratar un seguro para caso de muerte sobre la cabeza de menores de catorce años de edad o de incapacitados. Se exceptúan de esta prohibición, los contratos de seguros en los que la cobertura de muerte resulte inferior o igual a la prima satisfecha por la póliza o al valor de rescate.”

La principal característica técnica de estos seguros radica en que en este tipo de pólizas  la compañía conoce las primas y coberturas exactas que se tendrán en un plazo elevado de años, en el ramo de vida se conocen las probabilidades de ocurrencia, lo que permite diseñar productos con duraciones elevadas. Durante la vigencia de la póliza el asegurador no podrá dar de baja la póliza unilateralmente, ya que esto solo es posible en seguros renovables anualmente.

El seguro de vida está fundamentado técnicamente en bases estadísticas de mortalidad humana y otros elementos financieros que permiten una gran precisión en el cálculo de las primas y de las provisiones.

Las primas en los seguros de vida pueden pagarse de las siguientes formas;

       Prima única, una sóla vez al inicio del contrato

       Prima periódica, la prima se satisface atendiendo al tiempo marcado marcado en el contrato, así se puede abonar de forma anual, semestral, trimestral o mensual. Esta prima periódica puede ser constante durante toda la vida el contrato, decreciente o ascendiente.

El artículo 83 de la Ley de Contrato de Seguro establece;

“1.  El tomador del seguro en un contrato de seguro individual de duración superior a seis meses que haya estipulado el contrato sobre la vida propia o la de un tercero tendrá la facultad unilateral de resolver el contrato sin indicación de los motivos y sin penalización alguna dentro del plazo de 30 días siguientes a la fecha en la que el asegurador le entregue la póliza o documento de cobertura provisional.

Se exceptúan de esta facultad unilateral de resolución los contratos de seguro en los que el tomador asume el riesgo de la inversión, así como los contratos en los que la rentabilidad garantizada esté en función de inversiones asignadas en los mismos.”

            La Ley de Contrato de Seguro regula el seguro de vida de forma específica en los artículos 83 a 99, dentro de las características fundamentales comunes a todos los tipos de seguros de vida podemos establecer las siguientes:

       El seguro de vida puede contratarse sobre la vida propia o la de un tercero, en este caso se necesita autorización expresa de este.

       El tomador del seguro designa al beneficiario, figura típica de este tipo de seguros y además puede cambiarla cuantas veces quiera, para ello  es suficiente una comunicación a la compañía o su designación en testamento

       La entidad aseguradora no puede impugnar la póliza una vez transcurrido un año desde la formalización del contrato (puede establecerse un plazo inferior) salvo que el tomador haya actuado con mala fe.

       El asegurador podrá impugnar el contrato en caso de error en la edad del asegurado si la edad verdadera excede de los límites de admisión (normas de selección de la aseguradora) a la hora de la formalización del contrato. Si por el contrario, la prima pagada es superior a la correspondiente deberá la aseguradora restituir el exceso de prima abonado. 

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