Jubilación: nuevo marco normativo.

En este artículo queremos dar a conocer a nuestro lectores cuáles son los cambios normativos que se han producido a raíz de la publicación en el Boletín Oficial del Estado del Real Decreto-ley 5/2013, de 15 de marzo, de medidas para favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promover el envejecimiento activo.

Con esta nueva imposición normativa por parte del Ejecutivo, se ha procedido a la modificación de la regulación de la jubilación anticipada y de la jubilación parcial como la conocíamos hasta ahora; así como la determinación del importe máximo de la pensión de jubilación cuando hubiesen de aplicarse coeficientes reductores por el edad en el momento que se produzca el hecho causante.

En relación con el régimen de compatibilidad entre la pensión de jubilación y el trabajo, hay que decir que se podrá disfrutar de la pensión de jubilación (modalidad contributiva) con cualquier trabajo por cuenta propia o ajena, siempre que se cumplan una serie de requisitos: tener cumplida la edad que en cada caso resulte de aplicación; el porcentaje aplicable a la respectiva base reguladora a efectos de determinar la cuantía de la pensión causada ha de alcanzar el 100%; el trabajo compatible podrá realizarse a tiempo completo o parcial. La cuantía a percibir durante la compatibilidad con el trabajo será del 50% del importe inicial de la pensión. Las cotización durante el régimen de compatibilidad serán a cargo tanto del trabajador como del empresario, si bien, sólo se cotizará por IT y contingencias profesionales, además de una cotización denominada “solidaria” del 8%.

En relación a la jubilación anticipada se establecen dos modalidades diferentes de acceso a la misma, según si el cese en el trabajo se produce por causas no imputables al trabajador, o la que se produce por voluntad del mismo. Para el primero de los casos, es decir, el cese en el trabajo se produce por una causa no imputable al trabajador, se tienen que dar los siguientes requisitos:

  1. A)Tener cumplida una edad que sea inferior cuatro años a la edad legal establecida en cada momento para acceder a la jubilación ordinaria.
  2. B)Estar inscritos en las oficinas de empleo como demandantes al menos seis meses anteriores a la solicitud de jubilación.
  3. C)Tener un periodo mínimo de cotización efectiva de 33 años sin tener en cuenta la parte proporcional de pagas extraordinarias.
  4. D)El cese en el trabajo se tiene que dar como consecuencia de una reestructuración empresarial que impide desarrollar la prestación de trabajo.

Además de estos requisitos, la pensión será objeto de reducción mediante la aplicación de unos coeficientes reductores por cada trimestre o fracción de trimestre que le falte al trabajador para cumplir la edad ordinaria de jubilación.

Para el segundo de los casos, aquellos que la cesión en el trabajo se produce exclusivamente por voluntad del trabajador, el mismo tendrá que tener una edad que sea inferior en dos años a la legalmente establecida en el momento de producirse el hecho causante. Deberá también acreditar un periodo de cotización efectiva de al menos 35 años (excluyendo parte proporcional de las pagas extraordinarias). El importe de la pensión a percibir ha de resultar superior a la cuantía de la pensión mínima que correspondería al interesado por su situación familiar al cumplimiento de los 65 años. En caso contrario, no se podrá acceder a esta fórmula de jubilación anticipada. Al igual que en el primer supuesto, la pensión será objeto de reducción mediante la aplicación de unos coeficientes reductores.

 

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